Si alguien me preguntara: ¿A quién prefieres como candidato presidencial en el PLD, a Danilo Medina o al presidente Leonel Fernández? Mi respuesta sería: José Tomás Pérez.
Entre Danilo y Leonel no hay muchas diferencias ni distancias. Son pájaros de un mismo nido, ramas de un mismo árbol, uña y dedo de una misma mano, en el partido como en el Gobierno.
Durante el primer gobierno del PLD, Danilo Medina fue el principal colaborador del presidente Fernández. Al final del mandato obtuvo la nominación presidencial. Pero perdió las elecciones ante el candidato del PRD, Hipólito Mejía. Por más de dos años, Danilo fue secretario de la Presidencia, hombre clave en el Palacio Nacional.
En el año 2000, Leonel salió de la Presidencia desacreditado y derrotado. Parecía que su carrera política había terminado, que las acusaciones de corrupción contra muchos de sus funcionarios lo arrastrarían hasta la cárcel. Pero actitudes inconsecuentes del pasado gobierno de Hipólito Mejía impidieron que el ex presidente Fernández terminara preso o convertido en un muerto político.
En esos años de oposición, Fernández encontró la solidaridad de los dirigentes del PLD de mayor arraigo e influencia en la opinión pública. Danilo Medina, Radhamés Segura y Jaime David Fernández Mirabal, entre otros, le tendieron la mano.
Sobresale la figura de Medina en esos momentos por el control de los organismos de dirección del partido, por su visión táctica y estratégica de la política, y por haber sido el candidato presidencial en el 2000.
Danilo y Leonel tienen muchos años juntos. Se consideraron siempre grandes amigos y colaboradores. Uno es un trabajador político incansable, vinculado a las bases de su partido más que ningún otro dirigente. El otro, el presidente, es la figura, el líder, el que sabe hablar, el que ha vendido la imagen de intelectual aunque no haya producido una sola obra que le dé esa categoría. Leonel es un artista, trabaja su imagen pública como un producto, como una marca. Danilo, en cambio, es un obrero de la política.
Para los que lo han olvidado, Leonel es el presidente de la República, el que nombra y el que cancela, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y la Policía, el que tiene ahora mismo todos los poderes del Estado, el que manejará este año discrecionalmente 60 mil millones de pesos.
Contra todo ese poder, no hay quien pueda en el PLD.
Pero además, ¿qué diferencia hay entre Leonel y Danilo? ¿Existe alguna? ¿No ha sido siempre Danilo el mejor colaborador y aliado de Fernández, a tal punto que a pesar de las contradicciones le aprobó el presupuesto y una tercera reforma fiscal que tiene a todos los dominicanos jodidos?
Si existe alguna diferencia programática entre Danilo y Leonel, quiero conocerla. Y si todo lo que piensa Danilo no era posible hacerlo en el gobierno de su amigo, hermano, compañero y aliado, Leonel Fernández. Porque si algo no debemos olvidar es que Leonel y Danilo pertenecen al mismo partido, donde hasta no hace mucho se respetaban las normas y todos debían seguir un pensamiento político que lo diferenciaba de los demás partidos.
¿O ya no es así? ¿Ahora las tendencias, al igual que en el PRD, tienen independencia?
En la peluquería alguien me preguntaba: ¿Quién le conviene más a Miguel Vargas que sea el candidato presidencial del PLD? En lo personal me da igual, respondí. Pero no es verdad. A los fines de la oposición, existen diferencias entre Danilo y Leonel en materia electoral que no pueden ser ignoradas.
A la oposición, no sólo a Vargas Maldonado, le conviene que el candidato sea Danilo porque la campaña electoral sería menos violenta y más limpia. El grupo del Palacio Nacional es agresivo y está dispuesto a cualquier cosa para mantenerse en el poder. No sólo Leonel busca reelegirse, también sus funcionarios.
El grupo de Palacio que encabeza el presidente Fernández es un grupo peligroso que no cree en la democracia. No olvidemos lo que hizo el presidente Fernández en el 2006 durante la campaña electoral congresual y municipal. Utilizó todos los recursos del Estado para ganar. Más de cinco mil millones de pesos le costaron al país los 22 senadores del PLD. En esa ocasión Danilo no dijo nada. Al contrario, fue parte del operativo que se utilizó para evitar la victoria de la Gran Alianza Nacional del PRD y el PRSC. Ahora Danilo probará su propio chocolate. Para ganarle el presidente hará lo mismo. Utilizará todos los recursos de que dispone para aplastarlo, para humillarlo y empequeñecerlo. ¿O lo duda alguien?
Ya andan los hombres del presidente por toda la geografía nacional con sus maletines. Ya son muchos, incluyendo senadores y diputados, los "convencidos" de que deben apoyar la reelección.