El Colorido del Mundial de Fútbol

Manuel Díaz Aponte, periodista.




No tan solo es una fiesta deportiva que atrae a millones de seguidores en el planeta, sino que envuelve en sí mismo un colorido tan especial, un magnetismo y una brillantez que impacta hasta en aquellos que no les atrae el balompié.

La Vigésima Copa Mundial de Fútbol que se celebra en Brasil, es un espectáculo extraordinario que une pasiones, garras, entusiasmo, desaliento y alegría entre los seguidores de los diferentes equipos que intervienen en el evento.

Y su impacto es de tal magnitud que inclusive llega a conmover a los millones de tele-espectadores que a nivel mundial siguen por la televisión, radio o internet los resultados del evento.

Este mundial tiene sabor Latinoamericano y se está celebrando en una de las naciones más hermosas y alegres del continente.

Como era de esperarse, Brasil ha sido un gran anfitrión y pese a los tropiezos previos a la inauguración de la justa deportiva, mayormente por el atraso en la construcción de algunas de las obras, todo se resolvió y los propios directivos de la FIFA han dicho públicamente que el balance hasta el momento es positivo.

En las ciudades de Rio de Janeiro, Sao Paulo, Belo Horizonte, Fortaleza, Curitiba, Porto Alegre, Manaos, Natal, Recife, Cuiabá, Salvador y Brasilia donde se vienen desarrollando los partidos, el colorido, fanatismo, la algarabía, confraternidad, entusiasmo y calor humano ha sobresalido.

De los 32 equipos que inauguraron la Copa, ya fueron eliminados en las distintas fases, el actual campeón, España; Italia, Australia, Ecuador, Croacia, Rusia, Japón, Bosnia, Portugal, Costa de Marfil, Inglaterra, Corea del Sur, Irán, Camerún, Honduras, Uruguay, Chile, Nigeria y México.

América Latina ha tenido un papel protagónico en esta Copa Mundial de Fútbol, mayormente por la excelente actuación de los combinados de Argentina; Costa Rica, Colombia y Brasil que lograron pasar los Octavos de finales gracias al talento y coraje de sus jugadores y entrenadores. Ahora, la competencia entra en los Cuartos de finales.

En los rostros y vestimentas de los millones de fanáticos brasileños y extranjeros que han abarrotados los doce estadios donde se realizan los partidos, se aprecia la alegría, el fervor y hasta la agonía de la derrota tras la eliminación de sus equipos favoritos.

La simbología de las banderas de los países participantes así como los diversos colores de las camisetas se exhiben orgullosamente desde las gradas por los aficionados que gritan hasta el delirio cada actuación de sus ídolos.

Diversos programas de radio y televisión en la República Dominicana como en otras naciones del mundo, orientan sus contenidos a comentar y analizar el acontecer de la Vigésima Copa Mundial de Fútbol.

Millonarias Ganancias

Prácticamente nadie puede ser indiferente a un evento deportivo que según Forbes dejará a la FIFA un 66 por ciento más de ganancias que el Mundial Sudáfrica 2010. Los ingresos estimados ascienden a US$ 4 mil millones.

Los mayores beneficios se obtendrán por ventas de derechos televisivos, que se pronostican en US$ 1,7 mil millones de dólares. Y por concepto de derechos de comercialización las ventas ascenderán a US$ 1,35 mil millones. Las principales transnacionales de ventas de alimentos, vehículos, bebidas y utilería deportiva están presentes en Brasil 2014.

Un informe de la agencia de medición de medios, “Columbus Media”, registró que previo a concluir el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, más de dos billones 400 mil millones de personas de todo el planeta disfrutaron los partidos, donde España obtuvo los máximos honores.

 



About the Author

Manuel Diaz Aponte
Periodista y profesor universitario. Es egresado de la Universidad Central del Este y de la Universidad Metodista de Sao Paulo, Brasil, donde hizo maestría en comunicación científica y tecnológica así como estudios en relaciones internacionales. Egresado del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, en La Habana, Cuba. Finalizó estudios en diplomacia y relaciones internacionales en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Fue reportero de El Nuevo Diario y de la televisora estatal hoy CERTV y desde el año 2000 labora en la Dirección General de Comunicación de la Presidencia de la República como periodista profesional habiendo ocupado diferentes funciones.