ONU, incapaz de crear un escenario mundial justo

Manuel Díaz Aponte, periodista.




La caída del imperio romano representó la trasformación de la humanidad y una readecuación de las normas y conductas de las sociedades post medieval. A partir de ese acontecimiento se inicia la conformación del estado-nación en la vieja Europa, y consecuentemente el establecimiento de las relaciones internacionales.

Toda una serie de acontecimientos bélicos y de ruptura del orden constituido se sucedieron continuamente en el viejo mundo entre partidarios de los diversos poderes e intereses que se disputaban el poder, trayendo como resultado el estancamiento económico, político y cultural.

No obstante, la mirada de los historiadores apunta hacia los siglos XI y XIV como la arrancada del proceso de avance y de creación de instituciones que permitieron cambios significativos en los sectores agrícola y comercial lo que simultáneamente permitió un mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos de aquella época.

La expansión económica alcanzada conjuntamente con el éxodo migratorio abrió las puertas al surgimiento del gobierno como mecanismo de control, organización y dirección de la sociedad aunque con evidentes niveles de debilitamiento; se trataba de fijar un nuevo modelo tendente a reemplazar los obsoletos sistemas de dominios imperiales.

El punto de partida para el afianzamiento de un nuevo orden mundial lo constituyó la sangrienta y desgarradora Segunda Guerra Mundial (1939-1945), precedida por supuesto del primer conflicto armado interplanetario registrado entre 1914-1918.

¿Cómo surge la ONU?

El mundo, especialmente en el continente europeo se encontraba desarticulado, dividido, destrozado y sin un liderazgo capaz de asumir con éxito las urgentes medidas de convivencia, armonización, integración y participación que demandan las circunstancias.

En realidad, directa o indirectamente el mundo fue impactado tanto por la primera como la segunda guerra mundial, aunque los territorios de Alemania, Italia, Japón, Rumania, Hungría y Bulgaria fueron los que con mayor intensidad sufrieron las embestidas.

“Entre los siglos XI y XIV, una reacción en cadena de desarrollos en los sectores económicos, social y político hizo surgir nuevas tendencias en los campos de la religión, la investigación, la literatura y las artes, tendencias que han conformado la cultura europea hasta nuestros días”, escribe el investigador Jesús Navarro Zerpa.

Tras la culminación de los dos conflictos bélicos Estados Unidos y la Unión Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), emergieron como las dos superpotencias en el ámbito político, económico y militar.

La potencia del norte no sufrió daños considerables en la primera ni en la segunda guerra puesto que no tuvo una participación directa, contrario a la actual República de Rusia, que sí protagonizó grandes batallas contra sus enemigos europeos, especialmente frente a las tropas de Adolfo Hitler.

Franklin D. Roosevelt, uno de los ex presidentes de Estados Unidos más recordado por la historia acuñó la frase Naciones Unidas, el primero de enero del 1942 aún en plena guerra mundial. A partir de ahí, representantes de 26 naciones aprobaron la Declaración de las Naciones Unidas.

Y tres años después, en la ciudad de San Francisco, California, delegados de 50 países se congregaron en la conferencia sobre Organización Internacional para redactar la Carta de las Naciones Unidas.

Los misioneros deliberaron en torno a las propuestas preparadas por los representantes de China, la Unión Soviética, el Reino Unido, y los Estados Unidos en Dumbarton Oaks, Estados Unidos, entre agosto y octubre de 1944.

La Carta fue firmada el 26 de junio de 1945 por los representantes de los 50 países. Polonia, que no estuvo representada, la firmó mas tarde y se convirtió en uno de los 51 Estados Miembros fundadores.

Las Naciones Unidas empezaron a existir oficialmente el 24 de octubre de 1945, después de que la Carta fuera ratificada por China, Francia, la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos y la mayoría de los demás signatarios.

Con la inclusión de Sudán del Sur en el 64° período ordinario de sesiones de la Asamblea General, en 14 de Julio del 2011, 193 países son Miembros de las Naciones Unidas.

Grandes Retos

Nadie pone en duda el trascendental papel jugado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde su creación hasta la fecha, pero sin duda que entre sus grandes retos están recobrar la credibilidad y confianza entre la comunidad mundial.

Las intervenciones militares de Estados Unidos y sus aliados en diversos países del mundo al margen de las resoluciones emitidas por la ONU con el objetivo de resolver conflictos sin el uso de las armas, han colocado a este organismo con sede en la ciudad de Nueva York en situaciones difíciles ante los pueblos que aspiran tener un árbitro que actúe con niveles de imparcialidad y apegado al derecho internacional.

En la agenda de la secretaria general de la ONU, que preside Ban Ki-moon, están iniciativas cruciales para la supervivencia de la especie humana en el planeta, como son la reducción de la contaminación ambiental y del calentamiento de la atmósfera; el combate a la pobreza, a enfermedades como el Ébola, aumento de la producción de alimentos, conservación de los ríos, la preservación del agua, disminución del analfabetismo, de la discriminación racial, los problemas migratorios así como la solución a conflictos armados, entre ellos, la guerra en Siria y el histórico enfrentamiento entre Israel y Palestina.

La celebración de la Cumbre del Clima reúne en Nueva York a más de 140 representantes de Estado y de Gobiernos del mundo, representantes de organizaciones sociales y de hombres de negocios que debatirán diversos aspectos relacionados a la preservación del clima.

El presidente de la República Dominicana, licenciado Danilo Medina, está entre los líderes que intervendrán en este importante evento.

Ban Ki-moon ha solicitado al liderazgo universal y a todos los gobiernos comprometerse con la aplicación de una efectiva protección y acuerdos sobre el clima en el 2015.

La población mundial espera que se pase de la teoría a los hechos y que ciertamente las naciones más desarrolladas aporten los recursos que sean necesarios para que la humanidad pueda seguir ocupando este hermoso planeta.



About the Author

Manuel Diaz Aponte
Periodista y profesor universitario. Es egresado de la Universidad Central del Este y de la Universidad Metodista de Sao Paulo, Brasil, donde hizo maestría en comunicación científica y tecnológica así como estudios en relaciones internacionales. Egresado del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, en La Habana, Cuba. Finalizó estudios en diplomacia y relaciones internacionales en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Fue reportero de El Nuevo Diario y de la televisora estatal hoy CERTV y desde el año 2000 labora en la Dirección General de Comunicación de la Presidencia de la República como periodista profesional habiendo ocupado diferentes funciones.