FOGARATE: Discurso ante el chantaje




En 1998, Francisco Domínguez Brito, entonces Fiscal del Distrito Nacional, tenía bajo el tope de vidrio de su escritorio la Oración del Buen Pastor (“Señor, hazme instrumento de tu paz”), que desde Santiago le enviara su madre. Entonces me declaró: “Lo que más beneficia al Gobierno es que el Ministerio Público actúe con el criterio de que lo político no es lo fundamental para la toma de decisiones, y que todos somos iguales ante la ley”. (Ojalá -¡siempre el jodido “ojalá”!- que hoy, Procurador General, ruegue por lo mismo y piense igual. Sólo así nadie, por poderoso que sea, podrá chantajearlo).



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Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.