FOGARATE: Dios inventó el lunes




El primer día creó la Nada. El segundo, la Luz, sin Nada que le hiciera sombra (¿ya ven cómo es útil la Nada?). El tercero, cosas que llenaran la luz de sombras: las nubes y todo sujeto con nombre propio. El cuarto, el infinito para que todo lo anterior se sintiera pe­queño. El quinto, lo más difícil: lo Humano (virtudes, defectos, errores, aciertos, gobiernos, fronteras y guerras.). El sexto día celebró todo en grande: bebió y comió todo el día (olvidándose de que todo ex­ceso hace daño). El séptimo amane­ció sin ganas de nada y con una resaca del demonio (también lo había inventado). Y fue así como inventó algo verdaderamente imperdonable: el día lunes.



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Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.