FOGARATÉ: Alegría por Pedro




Quise escribir del gran privilegio que tiene este país con sus atardeceres y sus plenilunios…pero qué va. Intenté decirles lo que siento cada vez que Valentina, mi nieta de todos los días, me regala su sonrisa sin dientes…pero no pude. Traté de enfocar sobre la trágica capacidad de olvido de este pueblo…pero me fue imposible. Me propuse, como último recurso, reincidir en la práctica masoquista de llamar nuevamente a la toma de conciencia de nuestra “ciudadanía”…pero me di por vencido. (Es que se me atravesó Pedro Martínez en la conciencia, por lo que aplacé todo eso y hoy simplemente me siento alegre).



About the Author

Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.