Caso DICAN, buen chiste




Mal calculados, hay unos 50 mil puntos de drogas en todas las ciudades, pueblos y barrios, cada uno con uniformado protector (claro, con buena retribución) y coroneles y generales, jueces y fiscales, políticos y burócratas que no resisten cañonazos millonarios en pesos o dólares, según sea el caso y el rango, y una superpoderosa estructura de lavado que mejor ni saber. La macro industria del tráfico de miles de kilos cada día forma parte de una cotidianidad que envuelve a miles de traficantes, con una derrama económíca que permea, por igual, casi todos los resquicios de la sociedad. (Lo de la DICAN es apenas un chiste para entretenernos).



About the Author

Ramón Colombo
Soy periodista con licenciatura, maestría y doctorado en unos 17 periódicos de México y Santo Domingo, buen sonero e hijo adoptivo de Toña la Negra. He sido delivery de panadería y farmacia, panadero, vendedor de friquitaquis en el Quisqueya, peón de Obras Públicas, torturador especializado en recitar a Buesa, fabricante clandestino de crema envejeciente y vendedor de libros que nadie compró. Amo a las mujeres de Goya y Cezanne. Cuento granitos de arena sin acelerarme con los espejismos y guardo las vías de un ferrocarril imaginario que siempre está por partir. Soy un soñador incurable.