Crísis grave en RD: De la selva y los perros salvajes




Por Yunis Segura

A 19 días de las elecciones generales en la República Dominicana la situación post electoral no podría ser más traumática para el electorado del país caribeño de mayor vocación democrática:

• Los 5 (cinco) miembros de la Junta Central Electoral (JCE) divididos y enfrentados;

· Los 6 (seis) principales ex candidatos Presidenciales de la oposición, rechazando los resultados preliminares emitidos por la JCE en todos los niveles;
• Más de 212 (doscientas doce) impugnaciones ante el Tribunal Superior Electoral (TSE);

• Huelga de hambre de 5 (cinco) de los principales ex candidatos a Alcaldes en Santo Domingo Este por más de una semana; y

* Una percepción generalizada dentro y fuera del país y no es percepción de «fraude» electoral.

El alto número de resoluciones “remiendos” emitidas por el Tribunal Superior Electoral ordenando reconteos en diferentes lugares del país, reportajes factuales en los diferentes medios locales sobre valijas electorales ocultas, desaparecidas, unas quemadas y otras que aparecieron contadas en demarcaciones no correspondientes, el fallido funcionamiento intencional de equipos modernos o scanners que le costaron millones de dólares al erario público y que a casi 3 (tres) semanas sin decisión e información oficial de resultados, las elecciones del pasado 15 de mayo del 2016 apuntan a ser consideradas las peor organizadas, al mismo tiempo que las más cuestionadas para el electorado en las últimas décadas.

Es que tanto el proyecto de la reelección así como el fraude electoral comenzaron a ponerse en movimiento desde el mismo momento en que salió al aire la “primera encuesta” (acomodadas, por supuesto), la cual favorecía al incumbente Danilo Medina con proporciones más allá de todo raciocinio. 90% de popularidad, 80%, 70%… mentiras inauditas que se repitieron tanto que se conviritieron en posibilidad primero y dizque en realidad después. Y a estas encuestas le siguieron cien más durante los próximos tres años repitiendo la misma supuesta tendencia. Esto se hizo para manipular, acostumbrar y cedar al electorado, por adelantado, a una supuesta y descomunal victoria del oficialismo.

Las sobre valuaciones de votos “computados” en boletines por encima de los universos de electores en Santo Domingo Este y San Juan de la Maguana, entre otros, significativamente apuntan más a “asignaciones de votos” que a elecciones.

A esto le siguió la manipulación adrede de los escáneres electrónicos, los cuales en las pruebas fallaron inicialmente, para que toda una oposición unida gritara intentona de fraude, y demandara conteo manual. Y ahí, dizque a regañadientes y para dar la imágen de acogimiento a la legalidad, la JCE morada concedió su petición a la oposición para efectuar la parte dos de su plan: Alterar, usurpar, cambiar, quemar, trocar y reemplazar las actas y las urnas para robarse las elecciones. “El perro se robó el hueso que no era de él”.

Aunque se pretenda disimular “para diluir el fuego devorador de la grave crísis post electoral” creada por las mismas autoridades electorales y hasta del mismo gobierno –especialmente el Presidente de la República Danilo Medina- que actúan de forma normal y en aparente indiferencia ante todos estos hechos, lo cierto es que el nivel de protestas no se ha detenido en todo el territorio nacional y comunidades del exterior; han habido varias muertes y apresamientos en las maniestaciones públicas contra los resultados preliminares de la JCE, y este malestar generalizado está comenzando a afectar a varios niveles las actividades del país, como los servicios de las principales municipalidades, entre otros.

En una inusual alocución a la nación, el presidente de la Junta Central Electoral (JCE) Roberto Rosario Márquez hizo serias pero irresponsables acusaciones (ya que no mencionó nombre alguno ni pruebas) de que hubo intentos de alterar y suspender las elecciones a media tarde del domingo 15 de mayo, según sus fuentes de inteligencia; sin embargo, como jefe de la policía electoral que lo fue, todos los precintos de votaciones estuvieron bajo vigilancia estricta de la JCE, y todo procedió de acuerdo a lo planeado por dicho organísmo.

Su alocución al país, a “su selva” como bien lo considera el muy instrumental y truculento jefe dictatorial electoral, no es más que como “el gruñido de un animal salvaje que quiere que lo dejen tranquilo devorándose la carne robada”. Es el reclamo con los dientes al aire de la ilegalidad maquiavélica, así como de la asociación de malhechores que encubre, la cual solo quiere y espera, tal como lo ha programado, que el país de salvajes en el que vive los dejen tranquilos, pero no se le va a dar, ese hueso en realidad no les pertenece, es propiedad del pueblo Dominicano!

Nos apegamos todos los Dominicanos a los principios, los valores y especialmente a que el país recupere el régimen y amparo de los dogmas de la Democracia que tanto sacrificios nos ha costado, ese es el llamado que impera ante la crísis de este “atolladero”post electoral, empeorado por la falta de credibilidad de un organísmo dirigido por un “Gorila jefe tribunal de la selva, donde nadie quiere que vivan sus hijos, tampoco”.

Para que merezcan respeto, ustedes primero deben repetar a los auténticos dueños, amos y soberanos de la República Dominicana, a los hombres y mujeres del país!

Sobre la autora:
La licenciada Yunis Segura es Ex Candidata a Diputado al Congreso Nacional por la Circ. 2 de Ultramar

http://YunisSegura.blogspot.com



About the Author

Servicios de Noticias
Diario DigitalRD, fundado el 16 de enero del 2006, es propiedad de Editora Diario Digital SRL, una compañía formalmente constituida en Republica Dominicana. Escríbenos a [email protected]