Relaciones Diplomáticas de República Dominicana y Haití

Willians De Jesús Salvador.




Presidente Profesor Juan Bosch 1963: Momentos diplomáticos críticos RD y Haití.

Cuando el pueblo dominicano elige el primer gobierno democrático a la caída de la tiranía de Trujillo, la República de Haiti seguía gobernada por el dictador Presidente Jean Claude Duvalier, y esto influyó para que las relaciones entre los dos pueblos atravesara por momentos reales críticos.

El gobierno presidido por Juan Bosch, no simpatizaba con el presidente haitiano François Duvalier, por varios factores por ser un régimen de fuerza y por haber servido de refugio a familiares familiares del fallecido dictador: Luis Trujillo y José Rafael Trujillo Lora y militares trujillistas se encontraban en Haití e incluso debemos subrayar, que Michel Brady el gobierno de Haití lo designó Encargado de Negocios en República Dominicana, obvio el gobierno de Bosch rechazó dicho nombramiento.

La situación bilateral se deterioró a raíz de que el 26 de abril del año 1963, en Puerto Príncipe que es la de capital de Haití, un comando armado intentó secuestrar a Jean Claude Duvalier de 12 años, y Simone, de 14, hijos del dictador cuando llegaban al colegio Bird, en la Rue de L´Enterrement. Este intento fue fallido, pero con un saldo trágico porque fueron asesinados el sargento Paulin Montrouis, chofer de los hijos de Duvalier, el caporal Morille Mirville, el sargento Luc Azor, y un miembro del Voluntariado de la Seguridad Nacional (Tontons-Macoutes), Richemond Poteau.

El dictador enfureció y ordenó la captura de Francois Benoit, que era el opositor más fuerte de su gobierno, quien había sido expulsado de las Fuerzas Armadas al entrar en desavenencias con la dictadura. La crónica periodística de la época recoge la salvaje actuación de las las milicias haitianas, que incendiaron la residencia del teniente Francois Benoit y mataron a sus padres, a su hijo de año y medio y a 3 miembros del servicio doméstico.

Tres días antes del intento de secuestro de los hijos del presidente, el teniente Benoit se había refugiado en la sede de la Embajada de la República Dominicana. El gobierno haitiano decía que este había abandonado la sede de la embajada para perpetrar el intento de plagio, por lo que Las fuerzas paramilitares de los Tontons-Macoutes, iniciaron una serie de movimientos estratégicos en la periferia de la sede diplomática dominicana.

El dia 27 de abril, soldados haitianos penetraron a las oficinas administrativas de la Embajada Dominicana, y requisaron las oficinas e incluso al Encargado de Negocios de la República Dominicana en Haití, Dr. Frank Bobadilla Rejincos, quien al llegar a su oficina le hicieron un cacheo en violación a la inmunidad diplomática. Como no encontraron a Benoit, amedrentaron a la secretaría Katia Mena. Las oficinas administrativa y la Embajada estaban separadas.

Entonces enfilaron para la Sede de la Embajada Dominicana, ubicada en la avenida Panamericana, sino en el Distrito de Delma, a la altura de Delmas 95, donde había una docena de Refugiados haitianos, penetraron pero la resistencia del jefe de misión les obligó a salir, aunque se quedaron rodeando la Embajada Dominicana.

Debemos establecer que la señora esposa de Bonoit, profesora Jacqueline Edeline Benoit, se refugió en la Embajada de Ecuador, estaba embarazada y dio a luz en esa cede diplomática, mientras que los hermanos de Benoit como sus hermanos Jean Marie y Claude Michel Benoit, se exiliaron en las embajadas de Venezuela y Argentina.

El presidente de la República Dominicana, Juan Bosch, calificó como muy graves los acontecimientos suscitados en la Embajada Dominicana en Haití, por lo que inmediatamente se dirigió al pueblo dominicano, desde la Casa de Gobierno, por su trascendencia he aquí algunos fragmentos extraídos de http://www.nemenhazim.com.

Bosch denuncia ultrajes de gobierno de Duvalier. (Discurso pronunciado por el presidente Juan Bosch el 29 de abril de 1963, denunciando ante la opinión pública los «actos de locura que estaba realizando Duvalier»)

Dominicanos:

“Es muy penoso que un día como el de hoy, dedicado al descanso, a la lectura y a las fiestas, tengamos que hablar sobre acontecimientos nada agradables sobre hechos que nos entristecen, sobre todo porque no los hemos provocado nosotros, ni el Gobierno ni el pueblo dominicano, y sin embargo nosotros los dominicanos, Gobierno y pueblo, tenemos que sufrirlos y tal vez tengamos que buscarles soluciones que no sean de nuestro agrado.

Por lo menos, en lo que se refiere al Gobierno, no es de nuestro agrado usar el lenguaje duro. Pero es el caso que somos una nación, un país que respeta a los demás países y pide a los demás respeto para él. El país que no se hace respetar no tiene derecho a llamarse una nación libre; y la República Dominicana es una nación libre, por la voluntad de sus fundadores y por la sangre de los que la mantuvieron libre y soberana, y lo es por la voluntad de su pueblo y por la decisión del Gobierno democrático que ese pueblo eligió el 20 de diciembre de 1962…”

“El pueblo dominicano sabe ya que la Embajada y la Cancillería de nuestro país han sido violadas por la Policía haitiana; y para que se sepa bien cuál es la manera de pensar y de actuar del Gobierno dominicano, informamos ahora a todos los que nos oyen que tan pronto supimos que se había cometido en Puerto Príncipe, capital de Haití, ese ataque salvaje e imperdonable a nuestra soberanía, dimos las órdenes para que la Policía dominicana protegiera la Embajada de Haití aquí, en Santo Domingo; pues pensamos que si la noticia del atropello que se nos había hecho en Puerto Príncipe salía a la calle, nuestras juventudes podían indignarse y en medio de la indignación podían atacar a la Embajada haitiana en esta capital. Y nosotros no queríamos que eso sucediera. El pueblo haitiano, tan trabajador, tan luchador, tan sufrido, no puede ser confundido con los tiranos que lo explotan y asesinan; y la Embajada haitiana representa al pueblo de Haití, no a su Gobierno. Por eso pedimos protección para la Embajada, así como esa noche pedimos buen trato para todos los haitianos que están en nuestro país, sobre todo para los que han venido a nuestra tierra en busca de trabajo para calmar el hambre a que los someten sus explotadores y para los que han venido en busca de la libertad que allá no tienen. Que ningún dominicano deshonre la bandera de la cruz atacando o maltratando a un haitiano de los que están aquí bajo la protección de nuestras leyes.”

“Las agresiones a los ciudadanos dominicanos pasaron a ser agresiones a la nación dominicana cuando el Gobierno de Haití pidió, de manera ofensiva e inexplicable, el cierre de los consulados dominicanos en Cabo Haitiano y Juana Méndez, cosa que no se hace entre países sino cuando el que pide el cierre quiere insultar al otro o cuando se desea provocar una ruptura de relaciones. Eso ocurrió el año pasado, y en este año, el 20 de enero, apareció asesinado el cónsul dominicano en Los Cayos, sin que hasta este momento el Gobierno de Haití haya podido explicar el salvaje crimen de nuestro representante. También sin explicaciones y con el deseo evidente de ofender, el Gobierno de Haití ha estado rechazando a funcionarios diplomáticos dominicanos o declarando a otros non-gratos, como ha sucedido con el señor Marco A. Cabral y los doctores Ciro Amaury Dargam Cruz y Antonio Jiménez Dájer; y a la vez que esto ha estado sucediendo, el Gobierno haitiano ha estado negándose a dar salvoconductos a los haitianos asilados en nuestra Embajada en Puerto Príncipe. Desde junio de 1962, cuando comenzaron a asilarse haitianos perseguidos por su Gobierno, sólo seis han obtenido salvoconductos de 28 que se han asilado.”
En vista de todas estas agresiones, el canciller de la República Dominicana, señor Andrés A. Freites, hablando a nombre del Gobierno que presido, despachó anoche a última hora un cable al ministro de Relaciones Exteriores de Haití cuyos tres últimos párrafos dicen así:

«Puedo asegurar a Vuestra Excelencia que si mi Gobierno no se siente descargado, como es obvio, de toda responsabilidad en la crisis interna que actualmente aflige a vuestro país, no puede, sin embargo, tolerar ni siquiera durante un día más que el Gobierno de Haití siga aprovechando esas lamentables circunstancias para inferir a la dignidad y soberanía del pueblo dominicano los vejámenes a que ha dado origen la conducta del Gobierno haitiano. En consecuencia, mi Gobierno exige de Vuestra Excelencia el retiro inmediato de las fuerzas policiales que están violando la sede de la misión diplomática dominicana en Puerto Príncipe y además lo hace responsable de la seguridad personal de los miembros de dicha Misión Diplomática así como también de la seguridad personal de quienes se han acogido al asilo diplomático en dicha Misión.

«Debo advertir a Vuestra Excelencia que si no se pone fin de inmediato a la ultrajante conducta que ha venido observando el Gobierno haitiano, y si no se ofrecen las reparaciones y seguridades que demandan las ofensas y los riesgos a que ha estado sujeta la representación de la República Dominicana en Haití, mi Gobierno adoptará con toda decisión, y a cualquier precio, las medidas necesarias para hacer respetar la dignidad y la soberanía de la nación dominicana.

«En atención a la gravedad de los hechos y circunstancias denunciados en la presente comunicación, mi Gobierno espera que en un plazo irrevocable de 24 horas después de despachado este mensaje, el Gobierno de Vuestra Excelencia procederá a dar pruebas inequívocas de una rectificación radical de su conducta hacia la República Dominicana»

“Hemos sido insultados sin haber provocado nosotros el insulto; se ha invadido nuestra embajada con fuerzas armadas, lo cual equivale a una invasión a nuestro país y es una ofensa imperdonable a nuestra dignidad. Se nos ha faltado el respeto y las naciones pequeñas que permiten eso, no son dignas de ser naciones, porque lo único que puede mantenernos como país soberano es la decisión de hacernos respetar de los pequeños y de los grandes, de los que pretendan abusar de su debilidad y de los que pretendan abusar de su fuerza. La dignidad dominicana ha sido ultrajada en Haití de manera indignante. Y no estamos dispuestos a tolerar esa situación y no la toleraremos por ningún motivo”.

La Cancillería Dominicana por expresa orden del presidente emitió una Nota Diplomática de Protesta ante la Cancillería Haitiana:

“Si no se ofrecen las reparaciones y seguridades que demandan las ofensas y los riesgos a que ha estado sujeta la representación dominicana en Haití, el gobierno de la República Dominicana adoptará con toda decisión y a cualquier precio las medidas necesarias para hacer respetar la dignidad y la soberanía de la nación dominicana”.

Mientras que el Secretario de la Presidencia expresó:“Estamos esperando que se cumpla el plazo de 24 horas que vence hoy a las 7 de la noche. Si la ofensa a la soberanía nacional no es reparada, el gobierno tomará las medidas necesarias para hacer respetar nuestra bandera”. Sigue….

Sobre el Autor: Médico, diplomático, articulista y analista de política internacional