Ejecuciones alcanzan cifra récord en ocho años, según Acnudh
En 2023, se registraron 1,153 ejecuciones en 16 países, lo que representa un aumento del 31 % respecto al año anterior, según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh). Esta cifra marca el nivel más alto en ocho años, tras un incremento del 53 % entre 2021 y 2022.
Volker Türk, alto comisionado de la ONU, destacó que países como Irán, Arabia Saudí, Somalia y Estados Unidos están entre los que más aplican la pena de muerte.
Sin embargo, señaló que las cifras no incluyen a China, donde la falta de transparencia impide conocer datos precisos. Türk instó a las autoridades chinas a unirse a la tendencia global hacia la abolición.
40 % de ejecuciones relacionadas con delitos de drogas
Más del 40 % de las ejecuciones en 2023 estuvieron vinculadas a delitos relacionados con drogas, especialmente en Irán, donde se llevaron a cabo 853 ejecuciones.
Türk recordó que estos delitos no cumplen con los estándares internacionales de derechos humanos, que limitan la pena capital a los crímenes más graves, como el homicidio intencional.
Además, el alto comisionado subrayó que la pena de muerte no tiene un efecto disuasorio comprobado y conlleva el riesgo de errores judiciales.
"Los sistemas de justicia son falibles, y las ejecuciones continúan cobrando vidas de manera irreversible", afirmó Türk.
Avances hacia la abolición en el sur global
A pesar del aumento global en las ejecuciones, 113 países han abolido completamente la pena de muerte, y otros 26 la han eliminado en la práctica. En Zimbabue, por ejemplo, el presidente Emmerson Mnangagwa aprobó una ley que pone fin a las ejecuciones a fines de 2024.
En el Consejo de Derechos Humanos, la fiscal general de Zimbabue, Virginia Mabiza, explicó que entre 1980 y 2005 se ejecutaron 1,005 personas, pero desde entonces no se han llevado a cabo más ejecuciones gracias a reformas políticas y judiciales.
Türk también destacó la dimensión de género en la aplicación de la pena de muerte, señalando que las circunstancias atenuantes relacionadas con el género, como el trauma y la violencia, a menudo no se consideran al condenar a mujeres.
Además, el uso de la pena capital afecta de manera desproporcionada a minorías raciales, étnicas y religiosas, así como a la comunidad LGBTI+.
El 17 de diciembre de 2024, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución, presentada por Argentina e Italia, que aboga por una moratoria global de la pena de muerte, con 130 votos a favor, 32 en contra y 22 abstenciones.
Este avance refleja un creciente consenso internacional hacia la abolición de una práctica considerada incompatible con la dignidad humana.
Más detalles en :https://ipsnoticias.net/2025/02/la-pena-de-muerte-no-tiene-cabida-en-el-siglo-xxi-insiste-la-onu/