El expresidente oficializa su salida y desafía la prohibición electoral
El exmandatario boliviano Evo Morales ha formalizado su ruptura con el Movimiento al Socialismo (MAS) tras presentar su renuncia como militante ante las autoridades electorales de Cochabamba.
La decisión llega luego de anunciar su candidatura para las elecciones de agosto bajo el Frente Para la Victoria (FPV), marcando un nuevo capítulo en su enfrentamiento con el presidente Luis Arce, destaca Europa Press.
Su apoderado, Héctor Rodríguez, confirmó la renuncia este jueves, destacando que en los últimos dos días cerca de 1.700 militantes han abandonado el partido, evidenciando la profunda división interna.
El conflicto político entre morales y arce fractura al movimiento al socialismo
El MAS, que llevó a Morales al poder y que actualmente respalda a Arce, enfrenta una crisis sin precedentes. La disputa entre ambos líderes ha escalado desde que el Tribunal Constitucional inhabilitara a Morales como candidato y lo despojara de la dirección del partido.
Desde octubre de 2024, Morales permanece en Lauca Ñ, evitando una orden de arresto por presunto tráfico de menores. Aunque la medida no se ha ejecutado, sus seguidores han advertido que no permitirán su captura.
Morales desafía su inhabilitación y acusa a arce de traicionar su legado
A pesar de su impedimento legal, Morales insiste en postularse con el FPV, desafiando la autoridad electoral. Desde su regreso al país, ha sido un férreo crítico del gobierno de Arce, acusándolo de traicionar su legado y de mala gestión.
La fractura del MAS deja el escenario político boliviano en un punto de máxima incertidumbre, con un Morales decidido a recuperar el protagonismo a cualquier costo.