El devastador terremoto de magnitud 7,7 ha dejado ya 2.886 muertos, 4.639 heridos y 373 desaparecidos
El devastador terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Birmania el 28 de marzo ha dejado ya 2.886 muertos, 4.639 heridos y 373 desaparecidos, según el último balance oficial. Las labores de rescate se complican por la destrucción masiva, y se teme que la cifra final sea aún mayor.
La junta militar, en el poder desde el golpe de 2021, ha anunciado un fondo de 220 millones de euros para ayuda y reconstrucción. Min Aung Hlaing, líder de la junta, admitió la necesidad de mejorar las construcciones para resistir futuros desastres. Sin embargo, la crisis humanitaria se agrava con nuevos episodios de violencia, dfestaca Europa Press.
Militares atacan ayuda internacional en zona controlada por rebeldes
Este miércoles, un convoy de la Cruz Roja China fue atacado por soldados birmanos mientras repartía ayuda en Nawngjio, una zona en conflicto. Según el portavoz militar Zaw Min Tun, los vehículos ignoraron una orden de alto, lo que llevó a los soldados a disparar advertencias. El TNLA, grupo rebelde local, ya había denunciado el incidente.
La ONU ha pedido un "cese inmediato de hostilidades" para priorizar la ayuda a las víctimas. Pero Birmania sigue sumida en el caos desde que el ejército anuló las elecciones de 2020, donde Aung San Suu Kyi obtuvo una aplastante victoria.
La represión y la guerra civil han convertido al país en un polvorín humanitario, ahora agravado por la tragedia natural.