El estudio se realizó con mujeres dedicadas a la prostitución en Barcelona y Cataluña, la mayoría de Latinoamérica.
Un reciente estudio realizado por investigadores en Derecho Penal y Criminología de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) revela que más del 90 % de las mujeres que ejercen la prostitución consideran esta actividad como su única alternativa de supervivencia y que han intentado abandonar la actividad sin éxito.
La investigación, publicada en la Revista de Derecho Penal y Criminología, aborda las razones que las llevan a involucrarse en el sexo de pago, las consecuencias para su salud física y mental, así como la violencia que enfrentan.
La vulnerabilidad de las mujeres cis y trans en la prostitución
El estudio analiza la experiencia de 76 mujeres, tanto cis como trans, en Barcelona y otras ciudades de Cataluña. De ellas, el 84 % son extranjeras, en su mayoría provenientes de Latinoamérica.
A pesar de que el 75 % tiene estudios secundarios, muchas no encuentran oportunidades laborales fuera del comercio sexual. Un 30 % fue víctima de trata o explotación, mientras que el resto se inició en la prostitución por falta de alternativas económicas.
Un aspecto preocupante del estudio es que el 90 % de las encuestadas ha sufrido algún tipo de violencia, ya sea física, psicológica o sexual.
Además, la mayoría ha sido víctima de abuso en la infancia o violencia en relaciones de pareja.
Para sobrellevar la actividad, el 67 % recurre al consumo de drogas, principalmente cocaína y alcohol, influenciadas por los clientes o como mecanismo de evasión.
Los desafíos de la regulación y la falta de alternativas laborales
La investigación también profundiza en la experiencia de 26 mujeres transexuales, quienes enfrentan dificultades adicionales debido a la discriminación laboral. Un dato alarmante es que el 61 % de ellas empezó en la prostitución siendo menores de edad, frente al 20 % de las mujeres cis.
A pesar de los riesgos, el 89 % de las encuestadas ha intentado abandonar la prostitución sin éxito. La precariedad de otras opciones laborales las obliga a continuar en el sector.
Sin embargo, el 50 % apoya la regulación de la prostitución para obtener mayor protección y seguridad, mientras que solo un 17 % cree que debería prohibirse.
El profesor Josep Maria Tamarit, líder del estudio, advierte sobre el riesgo de tomar decisiones políticas basadas en estereotipos. "Es un error grave asumir que todas las mujeres son víctimas de explotación o que todas ejercen libremente. Necesitamos políticas basadas en evidencia real, no en percepciones simplistas", enfatiza.
Este estudio forma parte de un proyecto más amplio que analizará la situación de hombres en la prostitución, sentencias sobre homicidios y delitos de explotación sexual, y un análisis jurídico-penal sobre el tema.
El objetivo es proporcionar información veraz que permita tomar decisiones políticas informadas y alejadas de prejuicios.