Impacto inflacionario y desaceleración económica en mercados emergentes
El presidente de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, advirtió sobre las repercusiones de los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos, los cuales podrían provocar un incremento inflacionario y una desaceleración económica global. Según proyecciones de Goldman Sachs, estas medidas elevarían la inflación en 1,2 puntos porcentuales, afectando de manera indirecta a economías emergentes como la República Dominicana, que mantiene una relación comercial estrecha con el país norteamericano.

Durante el foro "Puntadas a tiempo… evitan remiendos", organizado por Ecoanalítica y C2S Consulting, expertos nacionales e internacionales analizaron los desafíos económicos actuales.
Grisanti destacó que la incertidumbre generada por las políticas económicas y comerciales de la administración Trump está afectando los mercados, en especial por las nuevas restricciones migratorias y el aumento de las deportaciones, lo que podría reducir la oferta laboral en sectores clave de la economía estadounidense y generar presiones inflacionarias.
Nuevas políticas económicas y su repercusión en República Dominicana
El especialista explicó que el entorno incierto generado por estos cambios dificultará que la Reserva Federal reduzca las tasas de interés en el corto plazo, lo que prolongará el alto costo del crédito en países dependientes del financiamiento externo, como la República Dominicana.
Además, Grisanti resaltó que la administración estadounidense está impulsando la estrategia del "onshoring", que busca reforzar la producción dentro de EE.UU. en detrimento del "nearshoring", un modelo que ha beneficiado a países de la región, incluida la República Dominicana, mediante la atracción de inversiones extranjeras.
No obstante, Grisanti también señaló que la política comercial antichina abre nuevas oportunidades para América Latina, ya que muchas empresas buscarán trasladar sus inversiones a países aliados de Estados Unidos para evitar los efectos de la guerra comercial.
A su vez, se discutió cómo estas medidas podrían afectar a los sectores más dinámicos de la economía dominicana, incluyendo las zonas francas, la manufactura y el turismo, que dependen en gran medida del comercio con Estados Unidos.
En este sentido, los expertos recomendaron que la República Dominicana adopte estrategias de diversificación económica, fortaleciendo nuevos mercados y socios comerciales.

Retos económicos locales y la incertidumbre del próximo año
Durante el foro, Bernardo Fuentes, vicepresidente de Estudios Económicos del Banco BHD, acompañó a Grisanti en el análisis de la situación interna de la República Dominicana. Ambos coincidieron en que, si bien la inflación se mantiene dentro del rango meta del Banco Central (entre 3.0% y 5.0%), la política monetaria continuará siendo restrictiva, con tasas de interés elevadas, lo que podría frenar el crecimiento económico en 2025.
Uno de los temas más debatidos fue la evolución del tipo de cambio. Según los especialistas, la presión sobre el peso dominicano ha disminuido en los últimos meses, y en determinados escenarios, podría incluso apreciarse en lugar de continuar devaluándose. Sin embargo, este fenómeno plantea un dilema para el Banco Central, que deberá decidir entre priorizar el crecimiento económico o la estabilidad cambiaria.
En el ámbito fiscal, los panelistas advirtieron que las cuentas públicas del país no han mostrado mejoras significativas y que no se espera una reforma fiscal en el corto plazo. La falta de medidas para reducir la evasión tributaria y mejorar la fiscalización sigue siendo un desafío estructural.
Además, la disminución de la inversión pública podría agravar la desaceleración del crecimiento económico, ya que proyectos de infraestructura clave quedarían postergados.
A pesar de este panorama desafiante, la República Dominicana continúa dependiendo en gran medida de remesas, turismo e inversión extranjera directa como fuentes de financiamiento externo, sin cambios estructurales que permitan un crecimiento económico más sostenible y autónomo.
Por su parte, expertos como Juan Ariel Jiménez, exministro de Economía y profesor de la Harvard Kennedy School, y Richard Medina, coordinador de Economía del INTEC, enfatizaron que la clave para el desarrollo económico de la República Dominicana radica en fortalecer la infraestructura en transporte, energía y telecomunicaciones, mejorar la calidad educativa y fomentar la innovación tecnológica.
Finalmente, los especialistas coincidieron en que, sin reformas estructurales urgentes, el país corre el riesgo de ver limitada su capacidad de crecimiento en los próximos años.