Author Archives: Ramón Colombo

Fogaraté: Carnaval de la nostalgia

En los febreros de mi niñez sa­lían a las calles el Diablo Cojuelo (que no daba ni pedía cuartel con sus vejigas, que de­jaba caer sobre la endeble humanidad del niño asusta­do), el Mono Luchador (que competía por llevarse la gloria fugaz de un triunfo teatral en fiesta patria), el Califé (bailarín inigualable al ritmo

Fogaraté: Pregunta mundial

Antes de cumplir 100 días en la Casa Blanca (que empieza a verse gris), ha recibido la escandalosa renuncia de dos ministros; ha ganado el odio de 125 millones de seres al Sur de su país y el de más de 1,700 millones de musulmanes del mundo; ha peleado con Europa, China, Corea del Norte

Fogaraté: País globalizado

Se anuncia a la amable concurrencia (niños, jóvenes, viejos, medianos y revejíos; hombres y mujeres con cuarto o sin cuarto) que la portentosa globalización que ha alcanzado la patria de Duarte, Sánchez, Mella, Luperón, Jiménez Moya, Manolo y Caamaño (que deben estar, todos, rabiando donde sea que se encuentren) y los millones de soñadores todavía

Fogaraté: Las órdenes del jefe

Las órdenes más comunes que todo Jefe de esta especie de estado (en realidad un soberano) le imparte a “su” Procurador General, cuando éste pide instrucciones sobre cualquier caso delicado, son: 1) “Ten cuidado con eso”. Y si acaso no entiende bien, entonces viene: 2) “Maneja bien ese caso”. Y si, aún así, el Procurador

Fogaraté. Sin tiempo que perder

El domingo a las cinco de la tarde llegué a la Puerta del Conde (que es como llegar a encontrarse espiritualmente con aquellos ilusos muchachos de Febrero) y me sentí muy alegre cuando vi tanta gente en filas para estampar su firma, con cédula y todo, contra la corrupción y la impunidad. En fin, ¡me

Fogaraté: Apuesta contra el olvido

Nunca he sido apostador, pero esta vez sí: cruzo apuesta con quien sea, preferiblemente con el Procurador General de la República (a ver si se atreve), que a ese señor no le van a permitir solicitar a Brasil y Estados Unidos (que conocen todo con pelos y señales, nombres, apellidos y apodos) que le informen

Fogaraté: Trump es único

Washington, Adams, Jefferson, Madison, Monroe, otro Adams, Jackson, Van Buren, Harrison, Tyler, Polk, Taylor, Fillmore, Pierce, Buchanan, Lincoln, Johnson, Grant, Hayes, Garfield, Arthur, Cleveland, Harrison, otra vez Cleveland, McKinley, Roosevelt, Taft, el desgraciado Wilson, Harding, Coolidge, Hoover, el Roosevelt bueno, el genocida Truman, Eisenhower, el maldito Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush padre, Clinton, Bush

Fogararté: Globalización militar

Apunte: va rumbo a Venezuela un portaviones ruso (el primero en aguas del Caribe), en misión de “buena voluntad”, en solidaridad con Maduro. Apunte más: va también hacia allá un portaviones chino (primera nave de guerra china que se asoma al Caribe), por si acaso a Estados Unidos se le ocurriera inventar militarmente contra Maduro.

Fogaraté: Negra tristeza, verde alegría

Cuando ayer temprano me dirigía, todo verde, hacia la 27 con Máximo Gómez, llevaba en mi mente dos imágenes alternadas: la de David Rodríguez, joven contratista que, víctima de la extorsión, se suicidó en un baño de la OISOE, y la sonrisa del presidente Danilo Medina cuando le imponía una condecoración, como ciudadano ejemplar, a

Fogaraté: ¡Viva México, cabrones!

De la legendaria Guadalajara a la alucinante Tequila; de Tequila al exuberante Puerto Vallarta; de Puerto Vallarta al memorioso Querétaro; de Querétaro a la infinitud de Ciudad de México. Y, después, en el norte brutal: de Ladera Ranch, California, a Denver, Colorado, polos de la larga y ancha mexicanada (legal o ilegal, pero siempre auténtica);

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